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jueves, 22 de enero de 2015

¿Sabías qué los uniformes nazis eran Hugo Boss?



La palabra “nazista” por sí sola ya provoca escalofríos. Por más que el tiempo haya transcurrido y que, teóricamente, hayamos evolucionado como humanidad, algunos datos sobre ese terrible episodio histórico aún siguen causándonos impresión.

nazi uniformes
En el año 2011, la compañía internacional Hugo Boss emitió un comunicado donde pedía disculpas públicamente por haber estado involucrada con el trabajo esclavo durante la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de producir los uniformes para los soldados de la Alemania nazi. Todo comenzó con la publicación de una biografía de la marca, que terminaría revelando algunas historias estremecedoras relatadas en tiempos de guerra.
Según este documento, la empresa alemana Hugo Boss llegó a esclavizar a 140 polacos y 40 franceses durante el transcurso de la Segunda Guerra. El libro no se mide en palabras al relatar que el fundador de la marca, Hugo Ferdinand Boss, era un nazista totalmente fiel.

El primer gran contrato.

“Queda claro que Hugo F. Boss no militó con el partido (nazi) sólo por acaparar contratos para la producción de uniformes, sino también porqué eran un fiel seguidor de los ideales del Nacional socialismo”, dice el autor de la obra, Roman Koester, un historiador especialista en economía de la Universidad de Múnich.
nazis
La obra cuenta la historia del hombre que fundó una sastrería en 1924 y que en el futuro daría inicio a uno de los mayores nombres del mundo de la moda. Lo que muchas personas no sabían era que uno de los primeros contratos de la Hugo Boss fue precisamente para producir grandes cantidades de camisas marrón para el Partido Nazi.
Tras la Guerra, Boss, que terminó por morir en 1948, se justificó diciendo que se unió al partido para salvar su empresa de la quiera. Según Koester, puede que incluso este haya sido el motivo, pero es innegable que el modista se identificaba plenamente con los ideales nazistas. 

Los esclavos.

En 1938 la empresa estaba produciendo uniformes militares y, eventualmente, producía conjuntos exclusivos para el Partido Nazi. En 1940 Hugo Boss ya esclavizaba trabajadores, principalmente mujeres.
hugo ferdinand boss
Se construyó un campo en un área de la fábrica para dar albergue a los trabajadores. Según el autor del libro, este sitio no tenía las condiciones básicas de alimentación e higiene. En 1944, Boss intentó mejorar las condiciones de trabajo en su fábrica, solicitando ser el proveedor de vivienda para sus “empleados” y también ofreciéndose a alimentarlos a cambió de su trabajo.
Koester asegura que el ambiente de trabajo en la fábrica en la mayoría de las veces resultaba difícil y amenazante, por más que Boss mostraba interés en mejorar la situación.
La compañía, después de la publicación del libro, dijo estar profundamente arrepentida por haber causado sufrimiento a los trabajadores esclavizados. Tras la culminación de la guerra, Boss puso fin a sus relaciones con los nazis.

La marca sigue.

En 2013 el comediante Russell Brand fue expulsado de una fiesta de la GQ Magazine, patrocinada por la Hugo Boss. Cuando estaba en el escenario, Brand dijo que “si alguien sabe un poco sobre historia y moda, sabrá que Hugo Boss fue quien hizo los uniformes nazis”.
Russell Brand
Enseguida, agregó un comentario, diciendo que los atuendos eran fantásticos, aunque muchas personas hayan muerto a causa de estos. Poco tiempo después Brand fue echado del festejo por el propio director de la revista, Dylan Jones. Incluso llevaron la discusión a Internet, en Twitter llegaron a escribirse: “Lo que hiciste fue muy ofensivo para Hugo Boss”. A lo que Brand respondió: “Lo que Hugo Boss hizo fue muy ofensivo para los judíos”.

viernes, 9 de enero de 2015

7 pruebas de que Hitler era protegido por fuerzas sobrenaturales

Si se profundiza lo suficiente en la historia es posible notar una combinación de acontecimientos extraños que moldearon el mundo moderno, y quizá una de las evidencias más misteriosas la revele una mirada de cerca a la vida de Hitler y su historia de ascenso al poder. No fueron pocos los encuentros de Hitler con la muerte, pero este hombre, de forma milagrosa, logró salir vivo de todos estos episodios. Como si fuerzas sobrenaturales protegieran al líder del Tercer Reich.
Hitler
 1 – De niño, Hitler fue salvado de un ahogamiento.
En un día de enero de 1894, un niño jugaba con sus amigos cuando corrió sobre la delgada capa de hielo que se había formado sobre el río Eno. El hielo cedió ante el peso y el pequeño cayó a las heladas aguas, inmediatamente después inició una lucha para no ser arrastrado por la fuerte corriente del río.
hitler bebe
Un niño más grande llamado Johann Kuehberger, que vivía en los alrededores, escuchó el pedido de auxilio del pequeño. Johann corrió al rio, se zambulló y recató al indefenso infante de morir por ahogamiento o hipotermia. Era Adolfo Hitler, un niño de apenas cuatros años de edad.
Hitler nunca mencionó este episodio de su infancia. La historia se descubrió a últimas fechas en recortes muy viejos de un periódico alemán, que publicó el hecho en la época. Kuehberger, el salvador de Hitler, con el tiempo se convertiría en un sacerdote.

2 – Hitler escapó con vida de un linchamiento.

Algunos años antes de llegar al poder en Alemania, no era más que un provocador de derecha que organizaba discursos incendiarios en Múnich. Después de una ponencia particularmente provocadora, Hitler fue perseguido por una multitud enardecida de unos 200 hombres.
hitler discurso
Hitler estaba en el suelo, siendo vapuleado, cuando algunos de los agresores se presentaron con bayonetas, estaban dispuestos a apuñalarlo hasta la muerte. Pero en aquel preciso momento, ocho hombres con armas propias, intervinieron e impidieron que la enfurecida multitud linchara a Hitler.
Uno de sus salvadores era un irlandés de nombre Michael Keogh. Por una extraña coincidencia del destino, Hitler había luchado con Keogh en la Primera Guerra Mundial. Más tarde, Keogh fue ejecutado por agitadores nazis durante una purga conocida como “La noche de los cuchillos largos“.

3 – Hitler sobrevivió a un ataque con gas mostaza.

En una batalla en 1918, en Bélgica, un joven de nombre Adolfo Hitler fue alcanzado por una granada de gas mostaza británica, lo que fácilmente pudo haberle costado la vida, dado que decenas de miles de soldados murieron a manos del gas mostaza en la Primera Guerra Mundial. Después de que Hitler fue alcanzado por la granada de gas, quedó temporalmente ciego y fue llevado a un hospital militar alemán, localizado en las proximidades.
Hitler primera guerra mundial
Desafortunadamente, para el resto del mundo, Hitler resultó sin heridas de gravedad de aquel episodio y su visión volvió progresivamente. Hitler siguió luchando en la Primera Guerra Mundial poco después de su alta médica. Registros médicos recientes descubiertos señalan que no quedó ciego por el gas. En lugar de esto, la ceguera temporal del soldado Hitler resultó por trastornos emocionales o, según lo descrito en los informes médicos, porambliopia histérica. Hitler quedó tan marcado por ese episodio que prohibió el uso de gas mostaza en los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial.

4 – Hitler fue perdonado por un francotirador inglés.

Ser alcanzado por gas mostaza no fue el único encuentro que Hitler tuvo con la muerte durante la Primera Guerra Mundial.
Hitler Henry Tandey
Casi al final de la guerra, soldados británicos capturaron y repararon un puente que los alemanes habían destruido parcialmente para impedir el tráfico de vehículos a una ciudad francesa ocupada. Tras una batalla de la que salía victorioso, Henry Tandey, un joven soldado británico, se detuvo a descansar. Fue entonces que divisó a un solitario soldado alemán, saliendo de debajo del puente por detrás de algunos arbustos, intentando escapar.
Tandey apuntó, pero en el instante en que iba a presionar el gatillo, bajó el arma porqué creyó que el soldado estaba herido. Ese soldado alemán tenía 29 años y era Adolfo Hitler. En 1940, cuando le preguntaron sobre su misericordioso acto, Tandey respondió: “no acostumbro a disparar a un hombre herido”.
Años más tarde, quizá Tandey hubiera preferido ser un poco menos misericordioso, cuando tuvo que enfrentar nuevamente a Hitler en la Segunda Guerra Mundial.

5 – Hitler estuvo a punto de suicidarse pero se lo impidieron.

Pese al nacionalismo extremo de los nazis, un alemán instruido en Harvard y su esposa norteamericana, formaban parte del círculo interno de Hitler. Ernst “Putzi” Hanfstaengl y su esposa Hellen, conocieron a Hitler cuando se mudaron de Nueva York a Múnich en 1921. Hellen sería una de las salvadoras de Hitler.
Putzi Hanfstaengl Diana Mitford 1934
La pareja escuchó por primera vez de Hitler cuando daba un discurso en una cervecería de Múnich, y desde entonces se aferraron a las ideas del dictador. Hitler se convirtió en un amigo íntimo de Putzi y Hellen. Años más tarde, los tres participaban en el Putsch de Múnich, un golpe en que los nazis intentaron, sin éxito, tomar el poder en Alemania.
Tras el golpe fallido el grupo huyó a la casa del matrimonio, a las afueras de Múnich. Allí, Hitler se mostró mentalmente perturbado después de darse cuenta que tenía que enfrentar acusaciones de alta traición. Hitler dijo: “Ahora todo está perdido. No tiene caso continuar”. Entonces, tomó una pistola de un armario y, antes de que lograra quitarse la vida, Hellen lo tomó del brazo y le quitó el arma.
Esa misma casa después fue cercada por la policía y Hitler fue a prisión.

6 – Hitler escapó de la pena capital.

Después de ser atrapado, Hitler recibió acusaciones por traición cuyo castigo, en aquel momento en la República de Weimar, era la muerte. Pero, por increíble que parezca, Hitler nunca recibió la pena de muerte en su condena por traición en 1923.
Hitler preso
Poco antes del juicio de Hitler, el gobierno de Weimar había declarado estado de emergencia, un acto que cambió drásticamente al sistema judicial alemán. En consecuencia, Hitler no recibiría un juicio por el jurado. En lugar de eso, un juez decidiría el destino del dictador. El juez destinado para el caso de Hitler, George Neithardt, era un seguidor de las ideas fascistas, incluso habiendo participado en grupos de derecha.
Neithardt ni siquiera se molestó en dar al caso la apariencia de un juicio legítimo, dejando que Hitler ofreciera un discurso para el público en el tribunal, lo que convirtió al juicio de Hitler en un medio para que el hombre esparciera sus ideales políticos.
Técnicamente, Hitler fue condenado por traición, pero en lugar de recibir la pena de muerte, se le sentenció a cinco años en prisión, de los que solamente cumplió nueve meses.

7 – Hitler resultó ileso de un atentado con bomba.

Quizá ya escuchaste hablar del famoso intento de magnicidio, perpetrado por oficiales nazis de alto rango en 1944 para asesinar a Hitler, como se retrata en la película Operación Valkiria. Pero existió un intento mucho menos conocido que estuvo más cerca de matar a Hitler poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial.
Elser
Contrario al enredo de la Operación Valkiria, este intento de asesinato fue orquestado y ejecutado por un conspirador solitario, que no ostentaba ninguna posición de poder en el partido nazi. Se trataba de un simple carpintero alemán llamado Johann Georg Elser.
Era un ferviente izquierdista en Alemania, lo que lo situaba en el extremo opuesto de las preferencias políticas de Hitler y del Partido Nazi. Elser votó a favor del Partido Comunista alemán que, en la época, era la principal fuerza de oposición de los nazis en Alemania. Los comunistas y sus socios fueron los primeros que Hitler ejecutó una vez que llegó al poder.
Después que los nazis llegaran al gobierno alemán, Elser desarrolló tanta aversión por Hitler y su política que abandonó su profesión de carpintero y consiguió empleo en una fábrica de bombas. Su objetivo específico era utilizar su nuevo trabajo para asesinar personalmente a Hitler.
En su nuevo trabajo en la fábrica de armamento Waldenmaier en Heidenheim, Alemania, Elser adquirió el conocimiento necesario para fabricar una bomba. Tras construir el artefacto pasó un mes cavando un compartimento en un pilar bajo la plataforma donde Hitler daría su discurso anual, el sitio donde se produjo la Putsch de Múnich. Elser plantó la bomba antes de que Hitler y su comité llegaran al lugar y la cronometró para que explotara cuando Hitler estuviera dando el discurso.
Sin embargo, este discurso de Hitler fue mucho más corto de lo habitual. Debido al mal tiempo, Hitler abandonó el podio minutos antes de que la bomba explotara. En la explosión, 8 personas murieron y 63 resultaron heridas, pero Hitler, por supuesto, escapó ileso. El padre de Eva Braun, amante y esposa de Hitler, fue herido en este ataque.
Tras el atentado, Elser intentó huir a Suiza, pero fue atrapado en la frontera. Fue a prisión y recibió la pena de muerte por su crimen.

fuente:marcianos.mx

lunes, 12 de mayo de 2014

Los peores genocidas de la historia Parte I

1. Josef Stalin (Unión Soviética)
Los primeros investigadores en intentar contar el número de personas muertas bajo el régimen de Stalin se vieron obligados a depender en gran medida a las pruebas anecdóticas. Sus estimaciones variaban de 3 a 60 millones. Después de la disolución de la Unión Soviética en 1991, las evidencias de los archivos soviéticos se hicieron disponibles. De acuerdo con los registros alrededor de 800.000 presos fueron ejecutados por el régimen de Stalin por delitos políticos o penales, mientras que alrededor de 1,7 millones murieron en gulags y unas 390.000 perecieron durante reasentamientos forzosos - un total de alrededor de 3 millones de víctimas.

El debate continúa, sin embargo, puesto que algunos historiadores creen que el archivo contiene ser cifras poco fiables. Por ejemplo, sostiene Gellately que los muchos sospechosos torturados hasta la muerte mientras estaban en "custodia de investigación" es probable que no se hayan contado entre los ejecutados. Asimismo, existen categorías de víctimas que no fueron registradas de forma correcta por los soviéticos, como las víctimas de las deportaciones étnicas, o transferencias de población alemana después de la Segunda Guerra Mundial.

Así, mientras que algunos investigadores han estimado el número de víctimas de las represiones de Stalin un total de 4 millones más o menos, otros creen que el número es considerablemente superior. El escritor ruso Vadim Erlikman, por ejemplo, hace las siguientes estimaciones: ejecuciones, 1,5 millones; gulags, 5 millones; deportaciones, 1,7 millones a 7,5 millones de deportados, y prisioneros de guerra y civiles alemanes, 1 millón, lo que hace un total de de alrededor de 9 millones de víctimas de la represión.

Algunos también han incluido los 6 a 8 millones de víctimas de la hambruna 1932-1933 como víctimas de la represión. Esta clasificación es controvertida sin embargo, como los historiadores difieren en cuanto a si la hambruna era una deliberada parte de la campaña de represión contra los kulaks, o simplemente un consecuencia no deseada de la lucha por la colectivización forzada.

Ciertamente, parece que un mínimo de alrededor de 10 millones de muertos - 4 millones por la represión millones y 6 millones de hambre - son atribuibles al régimen, con una serie de libros de reciente publicación que sugiere un probable total de alrededor de 20 millones. Por ejemplo, agregar 6-8 millones de víctimas de la hambruna según Erlikman por encima de las estimaciones de muertes directas, daría un total de entre 15 y 17 millones de víctimas. El investigador Robert Conquest, mientras tanto, ha revisado su estimación inicial de hasta 30 millones de víctimas a 20 millones. Otros siguen considerando que sus anteriores estimaciones mucho más altas, son correctas.Finalizaré con una frase para el bronce del propio Stalin: "Matar a una persona es un asesinato y a un millón una estadística."

2. Adolf Hitler (Alemania)
El Holocausto Nazi fue la aniquilación sistemática y burocrática de seis millones de judíos por parte del régimen nazi y sus colaboradores durante la Segunda Guerra Mundial. En 1945 dos de cada tres judíos europeos habían sido asesinados. Aunque los Judíos eran las víctimas principales, más de 250,000 Gitanos también resultaron víctimas del genocidio Nazi. Aunque los Judíos eran las víctimas principales, más de 250,000 Gitanos también resultaron víctimas del genocidio Nazi. Los campos de concentración están muy relacionados con el Régimen Nazi y permanecen como el símbolo de éste. Los primeros campos de concetración fueron creados poco después de que los Nazis llegaran al poder en el año 1933; estos continuaron como una base del régimen Nazi hasta el 8 de mayo de 1945, cuando la guerra, y el régimen, terminaron.
El 30 de enero de 1933, Adolfo Hitler fue nombrado Canciller, la posición de más poder dentro del gobierno Alemán Hitler era el líder del fuerte Partido Obrero Alemán Nacional Socialista (conocido también como el Partido Nazi) Una vez en el poder, Hitler se movilizó rápidamente para poner fin a la democracia alemana. El convenció a su Gabinete para que permitieran la suspensión de las libertades individuales de la prensa, de expresión y de asamblea. También en 1933, los Nazis comenzaron a poner en práctica su ideología racial Comenzaron a surgir ideas que consistían en la "superioridad racial" de los Alemanes, y comenzaron a sugerir que habría una lucha por sobrevivir entre ellos y las "razas inferiores". Ellos veían en los Judíos, Gitanos y en los impedidos una amenaza biológica seria en contra de la pureza de la "Raza (Aria) Germana".
El término "Ario" originalmente se refería a los individuos de pueblos Indo Europeos. Los Nazis modificaron el significado de éste término para soportar sus ideas racistas al ver a todos esos antecedentes alemanes como un ejemplo del legado ario, que ellos consideraban racialmente superior. Para los Nazis, el Ario típico era rubio, de ojos azules y alto.

Los Judíos, cerca de 500,000 en Alemania eran el blanco principal del odio Nazi. Los Nazis identificaron erróneamente a los Judíos como una raza, y definieron esta raza como "inferior". También financiaron una enorme propaganda que culpaba a los Judíos por la depresión económica en Alemania, así como también por el fracaso del país durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
En 1933, nuevos estatutos alemanas forzaron a los Judíos a renunciar a sus trabajos, a sus estudios en las universidades y a retirarse de toda actividad en otras áreas de la vida pública.
Aunque los Judíos eran el principal objetivo del odio Alemán, los Nazis también oprimieron otros grupos que ellos identificaban como racial o genéticamente "inferiores". La ideología racial Nazi era impulsada por científicos que impulsaban "la crianza selectiva" para "mejorar" la raza humana.
Otra consecuencia del régimen dictatorial de Hitler en los 30s fue el arresto de oponentes políticos y comerciantes unionistas y muchos otros que los Nazis etiquetaban "indeseables" o "enemigos del estado". Muchos homosexuales, la mayoría hombres, fueron arrestados y llevados a los campos de concentración; bajo el codigo criminal Nazi revisado en 1935, la sola denuncia de un individuo como "homosexual" podía llegar al arresto, al juicio y la condena. Los Testigos de Jehová fueron prohibidos como organización en abril de 1933, desde que las creencias de este grupo religioso les prohibían jurar cualquier promesa al estado o al servicio militar alemán. Su literatura fue confiscada, y perdieron sus trabajos, los beneficios de su desempleo, sus rentas, y todos los beneficios de carácter social. Muchos Testigos de Jehová fueron enviados a la cárcel y a los campos de concentración en la Alemania Nazi y sus hijos fueron enviados a las casas de detención juvenil o a orfanatos.

La Segunda Guerra Mundial trajo grandes cambios al sistema de los campos de concentración. Un gran número de prisioneros nuevos, deportados de todos los países ocupados por Alemania, llenaban estos campos. Después, grupos enteros eran enviados a los campos, como los miembros de las organizaciones de resistencia subterráneos. Para acomodar el incremento intensivo en el número de prisioneros, se establecieron cientos de nuevos campos en territorios ocupados de la Europa oriental y occidental.
Durante la guerra, los ghettos, campos de tránsito, y campos de trabajos forzados fueron creados por los Alemanes en adición a los campos de concentración para capturar Judíos, Gitanos y otras víctimas del odio racial y étnico, así como también oponentes políticos y miembros de la resistencia. Después de la invasión de Polonia, se crearon mas de 400 nuevos ghettos donde fue segregado del resto de la población. Grandes números de Judíos también fueron deportados de otras ciudades y países, incluyendo Alemania, hacia los ghettos en Polonia y en otros territorios del este ocupados por Alemania.

En las ciudades Polacas que se encontraban bajo la ocupación Nazi, los judíos fueron confinados en ghettos sellados donde el hambre, la sobrepoblación, el frío y las enfermedades contagiosas dieron muerte a decenas de miles de personas.

Entre 1942 y 1944, los Alemanes iniciaron la supresión de los ghettos en la Polonia ocupada y otros territorios, deportando a los residentes de los ghettos hacia los "campos de exterminio", centros de eliminación facilitados con equipos para el manejo del gas, localizados en Polonia. Después de la reunión de los oficiales mayores del estado Alemán a finales de enero de 1942, la decisión de implementar "la solución final a la cuestión judía" se volvió una política formal de estado y los Judíos de la Europa occidental también fueron enviados a los centros de exterminio en el Este.
Los seis lugares de asesinato masivo fueron escogidos debido a su cercanía las vías del tren y su localización en zonas semi-rurales, los métodos de asesinato fueron los mismos en todos los centros de exterminio, que fueron operados por la S.S. Las víctimas llegaban en vagones de tren, la mayoría de ghettos y de campos de la Polonia ocupada, pero también de casi todos los países Europeos. A su llegada, los hombres eran separados de las mujeres y los niños. Los prisioneros eran forzados a desvestirse y a entregar todos sus valores. Ellos eran llevados desnudos hacia las cámaras de gases, que estaban disfrazadas como regaderas, y dentro de ellas era utilizado el monóxido de carbono. La minoría seleccionada para trabajos forzados quedaban, después de largas cuarentenas, vulnerables a la malnutrición, y expuestos a enfermedades, experimentos médicos y a la brutalidad; muchos perecieron como resultado.
Los Alemanes llevaron a cabo sus actividades de exterminio sistemáticas con la ayuda activa de colaboradores locales en muchos países, y con la indeferencia de millones de personas que no les importaba la situación judía.
En mayo de 1945, la Alemania Nazi quedó colapsada, y los campos dejaron de existir como de exterminio, trabajos forzados o campos de concentración. El Legado Nazi fue un imperio de exterminaciones, pillaje y explotación que afectó a cada país de la Europa ocupada.