jueves, 15 de mayo de 2014

Los peores genocidas de la historia IV

8. Osama Bin Laden


En 1988 creó con apoyo estadounidense una red terrorista conocida como al Qaeda (en árabe: القاعدة al-qā`ida, "la Base"), la cual consistía, en gran medida, en militantes musulmanes que Bin Laden había conocido en Afganistán, tales como su lugarteniente Aymán al-Zawahirí, junto con el propio Bin Laden. El grupo presuntamente financió y organizó varios ataques por todo el mundo, incluidas la detonación de coches bomba contra blancos estadounidenses en Arabia Saudí en 1996, el asesinato de turistas en Egipto en 1997, y los ataques con bomba simultáneos a las embajadas estadounidenses en Nairobi (Kenia) y en Dar es Salaam (Tanzania) en 1998, los cuales terminaron con la vida de casi 300 personas.


En 1994, después de que el gobierno saudí confiscara su pasaporte después de acusarlo de subversión, bin Laden huyó a Sudán, donde se le acusa de haber organizado campos de entrenamiento terroristas y de donde fue finalmente expulsado en 1996. Luego regresó a Afganistán, donde recibió protección de los talibanes, la milicia gobernante.

Entre 1996 y 1998, bin Laden emitió una serie de fatwas (en árabe: "decretos religiosos") declarando una guerra santa contra los Estados Unidos, al cual acusó, entre otras cosas, de saquear los recursos naturales del mundo musulmán y de ayudar e incitar a los enemigos del Islam. Al parecer la meta de bin Laden era involucrar a los Estados Unidos en una guerra a gran escala en el mundo musulmán, que terminaría con los gobiernos musulmanes moderados y restablecería el califato (i.e., un único Estado musulmán). 

Con este fin, al Qaeda, con la ayuda de la considerable riqueza de bin Laden, entrenó y equipó a terroristas. Tuvo miles de seguidores por todo el mundo, en lugares tan diversos como Arabia Saudí, Yemen, Libia, Bosnia, Chechenia y las Filipinas.


9. Idi Amín Dada (Uganda)

La independencia de Uganda facilitó el ascenso de Idi Amin. De la noche a la mañana se convirtió en mayor de un ejército ugandés formado por un millar de soldados y una treintena de oficiales británicos. En 1964, se produjo una revuelta en Zanzíbar que causó motines en los ejércitos keniano, tanzano y ugandés. Amin exigió la salida de los oficiales británicos y la subida de los militares ugandeses. El Gobierno de Uganda, presidido por Milton Obote, aceptó las peticiones y ascendió a Amin al grado de teniente coronel.

Dos años después, en enero de 1971, Idi Amin derrocó el gobierno constitucional del presidente Milton Obote mediante un golpe de estado apoyado por Israel y posteriormente por Inglaterra y asumió de facto la jefatura de estado de Uganda. Apoyado por el ejército, estableció un régimen de terror y una política genocida que llevó a la muerte a más de 300.000 ugandeses, principalmente de las etnias lango y acholis. Inició una guerra civil encubierta y se hizo famoso en el mundo por sus excentricidades y su crueldad.

Amin decidió implantar en Uganda un régimen que combinara los principios del sagrado Corán con una retórica izquierdista y profundamente antioccidental.

En el aspecto internacional, en un principio mantuvo una política de acercamiento con Inglaterra -la antigua metrópoli colonial- e Israel, pero pronto se inclinó por el mundo árabe y apoyó la causa de Palestina y a Libia en su política antioccidental.

En 1973 Amin implantó la poligamia a la vez que desataba una campaña directa contra los cristianos del país. Pese a todo, durante algún tiempo fue considerado "políticamente correcto". Su fraseología era izquierdista, se presentaba como un enemigo de Estados Unidos y de Israel y atacaba al colonialismo. No resulta extraño que a inicios de los 70 se le definiera como un "héroe" y que gozara del apoyo de los países árabes y buena parte de los africanos.

Una de las maniobras más retorcidas del régimen fue la de propagar el rumor de que la princesa y diplomática Elizabeth Bagaya había sido sorprendida en el aeropuerto de Orly (Francia) manteniendo relaciones sexuales con "un europeo desconocido". Fue obligada a regresar a Uganda y encarcelada.

Una de las excentricidades de Amin era la de hacerse transportar en una especie de plataforma cargada por hombres ingleses que debían caminar y silbar simultáneamente la melodía Puente sobre el Río Kwai. Naturalmente esos hombres estaban en calidad de esclavos.

Al cabo de algunos años el país entró en una crisis económica, que los petrodólares de las naciones árabes amigas del dictador no pudieron evitar. En 1979 fue derrocado por una fuerza de invasión procedente de Tanzania apoyada por disidentes ugandeses. Consciente de su derrota, abandonó el país y encontró refugio en Arabia Saudita, donde murió en 2003.

Al entrar en el gobierno, propició la expulsión de la minoría hindú del país.

Admirador (entre otros) de Adolf Hitler, demostró un marcado antisemitismo. Sin embargo, fue apoyado por Israel en los años 60. En 1972 expulsó del país a 70.000 asiáticos. Al año siguiente, mientras colaboraba con el ataque árabe contra Israel en la guerra del Yom Kippur, decretó diversas medidas de carácter antisemita y al menos 300.000 ugandeses fueron asesinados por sus fuerzas. Ordenó la quema de una bandera israelí a las puertas de su delegación diplomática lo que significó la salida del embajador Reuven Levicoy rumbo a Tel-Aviv.

Afirmó que los problemas internos de Uganda son los mismos de varios países africanos, problemas que tienen raíces en odios tribales o en celos religiosos. Recordó que el Presidente Obote a quien Idi Amín derrocó el 25 de enero de 1971 fue de la tribu de los Lango; aunque la mayoría de su guardia pretoriana era de otra tribu, los Acholis. 

Idi Amín al usurpar el poder tenía que hacer desaparecer a dos enemigos potenciales: A los Lango, por haber pertenecido Obote a dicha tribu; y a los Acholis por haber sido éstos la mayoría de sus guardaespaldas. “El primer crimen lo cometió Idi Amín un año antes de usurpar el poder –dijo el estudiante–. Mató al Brigadier Ocoya, que era de ascendencia acholi”.
–Pero no iba a matar a toda la tribu, le dije yo.
–Usted no puede hacer preguntas a las que yo deba dar respuestas lógicas. Idi Amín hará fusilar a todo cuanto crea que atenta contra su poder. Los crímenes de Idi Amín son pasmosos. A su última mujer la conoció en una reunión; ella era bailarina de un grupo de músicos-soldados y tenía un amante y un hijo. Idi Amin envió a sus guardias a decirle al amante, que nunca más volvería a ver a Sarah, aunque se podía quedar con el hijo. El amante se negó a dejar partir a Sarah, por lo que horas más tarde lo ametrallaron sin misericordia.

Leí, después, en una revista, que Idi Amín no podía, aunque lo quería, tener un hijo en Sarah. Entonces, la sometió al examen de una docena de médicos quienes diagnosticaron que el problema de la muchacha era de orden psicológico. Ninguno, sin embargo, reveló la causa específica de su trauma, a no ser el ex ministro de Salud, Henry Kyemba, luego, asilado en Londres. Este dijo que Sarah nunca pudo olvidar a su joven amante ni perdonar a Idi Amín, por haberlo asesinado. “Ella soñaba que su amante venía a visitarla todas las noches”, declaró el ex ministro. A Idi Amin no le quedó ningún otro recurso que asesinarla. 
Se decía de Amín: «Es alto, fornido; con la conciencia más negra que la piel; parece una ballena que se desplaza en un mar de sangre, tiene un poco de Nerón, otro poco de Calígula, es un ogro, una bestia humana; vive en un pequeño país del tamaño de una llaga, pero sus crímenes son más grandes que la tierra; ni él mismo sabe a cuántos ha matado ya, aunque las cifras oscilan entre 200 mil y 500 mil. Tiene 34 hijos y un estilo propio de matar; por ejemplo, al Arzobispo Luwum le dijo (en enero de ese año, 1977): “Usted señor Arzobispo, ha estado complotando para derrocarme”. El Arzobispo anglicano le respondió que no, pero la “Bestia de Uganda” sacó su pistola y le disparó a boca de jarro, dos tiros en el pecho. Como el Arzobispo no cayó de inmediato, sino que se quedó como dudando entre la vida y la muerte, la “Bestia” le apuntó en la boca y le disparó y, entonces, sí, el Arzobispo se desplomó moribundo».
En los “pósters” se seguiría explicando que el hombre buscado por todos los rincones del mundo fue boxeador, y por entonces, Mariscal del Aire, y payaso, hacía payasadas de foca y era paracaidista. Le enseñaron paracaidismo en Israel donde tuvo un amigo del Servicio de Inteligencia con quien conversó después de la hazaña judía en el aeropuerto de Entebbe (a la sazón, construido por los israelitas); estudió en la Academia Militar de Sanburst y, sin embargo, se reía de la Reina y del Parlamento; cuando los ingleses anunciaron que atravesaban por seria crisis económica, el “Rey de la Selva” organizó una colecta pública en Kampala y los chelines que obtuvo los envió junto con un par de sus botas viejas “para que usted (la Reina Isabel) soporte mejor la crisis”.

El Ogro era experto en lanzamiento de dardos envenenados y solía alimentar a sus cocodrilos con la carne de sus enemigos. En Uganda, todos lo conocían, pero nadie se atrevía a entregarlo porque Uganda se había convertido en una isla del terror. Los hombres de la Ley, algún “sheriff”, como en las películas del Oeste, escribiría al final del “identikit”: “Si usted, le da caza, entréguelo ¡vivo o muerto! La humanidad se lo recompensará”.

Día del Maestro, ¿por qué se celebra cada 15 de mayo?

El Día del Maestro es una festividad que honra la labor de los catedráticos y profesores mexicanos. 

El Día del Maestro es una festividad que honra la labor de los catedráticos y profesores mexicanos. En 1918, se llevó a cabo en México la primera conmemoración del Día el Maestro. El decreto fue firmado por el presidente Venustiano Carranza.

HISTORIA DEL DÍA DEL MAESTRO

La propuesta pretendía que se instituyera un día en homenaje a los maestros y que fuera el 15 de mayo, fecha conmemorativa de la toma de Querétaro. La iniciativa fue aprobada en 1917, y un año después se celebro por primera vez está fecha. Esta celebración varia de día según las naciones, pero el Día Mundial del Maestro, instituido por la UNESCO, se celebra el 5 de octubre. La Conferencia Interamericana de Educación (celebrada en Panamá en 1943) recomendó celebrar el Día Panamericano del Maestro el 11 de septiembre (fallecimiento del educador y presidente argentino Domingo Faustino Sarmiento).

POR QUÉ SE CELEBRA EL 15 DE MAYO
 
Además de conmemorar la toma de Querétaro, para contestar esta pregunta debemos ubicar a un personaje central en la historia de la educación religiosa: San Juan Bautista de La Salle, quien fue un sacerdote y pedagogo francés innovador, que consagró su vida a formar maestros destinados a la educación de hijos de artesanos y de niños pobres de la época. Así, la celebración a los maestros también se conmemora el 15 de mayo porque ese día, pero de 1950, fue declarado patrono especial de todos los educadores de la infancia y de la juventud y Patrono universal de los educadores por el papa Pío XII (1876-1958).

JOSÉ VASCONCELOS, UN MAESTRO EJEMPLAR

Uno de los educadores más destacados de México es el oaxaqueño José Vasconcelos, nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y por las de Chile, Guatemala y otras naciones latinoamericanas. Fue también miembro de El Colegio Nacional y de la Academia Mexicana de la Lengua. Fue llamado el Maestro de América y cada 15 de mayo se entrega el reconocimiento que lleva su nombre, a los educadores destacados del país.


El Día del Maestro es una festividad que honra la labor de los catedráticos y profesores mexicanos.

Por la noche en Brasil MATAN niños de la calle para dar buena imagen en el Mundial


El reportero Danés Mikkel Jensen, ha alzado la voz contra una atrocidad que está ocurriendo en Brasil el afirma que por las noches matan niños de la calle, para que los turistas no tengan una mala imagen del País ahora que se llevará a cabo el Mundial de fútbol.
Mikkel Jensen

“Desde hace casi dos años y medio llevo soñando con cubrir el Mundial de Brasil. El mejor deporte del mundo en un país maravilloso. Hice un plan, me fui a estudiar a Brasil, aprendí portugués y estaba preparado para volver.
Y en septiembre de 2013 volví. El sueño se iba a cumplir. Pero hoy, dos meses antes de la fiesta de la Copa del Mundo, he decidido que no voy a seguir aquí. El sueño se ha convertido en una pesadilla.
Durante cinco meses fui documentando las consecuencias que provoca la celebración del Mundial. Son varias: remodelaciones, fuerzas armadas y policía militar en las comunidades, corrupción, abandono de proyectos sociales… Descubrí que todos los proyectos y los cambios se deben a gente como yo -un extranjero y también un periodista internacional-. Estoy siendo utilizado para causar buena impresión.
U251349

En marzo estuve en Fortaleza para conocer la ciudad más violenta de todas las sedes de la Copa del Mundo. Hablé con algunas personas que me pusieron en contacto con niños de la calle y luego supe que algunos habían desaparecido. A menudo, los matan por la noche, cuando están durmiendo en una zona donde hay muchos turistas. ¿Por qué? ¿Para dejar limpia la ciudad para los extranjero y la prensa internacional? O sea, ¿por mi culpa?
En Fortaleza conocí a Allison, 13 años, que vive en las calles de la ciudad. Un chaval con una vida muy dura. Él no tenía nada, sólo un paquete de cacahuetes. Cuando nos conocimos él me dio todo lo que tenía, los cacahuetes. Este niño, que no tiene nada, ofreció la única cosa de valor que tenía a un extranjero que llevaba cámaras por valor de 10.000 dólares y una tarjeta Master Card en el bolsillo. Increíble.
Pero su vida está en peligro debido a gente como yo. Corre el riesgo de convertirse en la próxima víctima de la limpieza que están efectuando en la ciudad de Fortaleza.
Mikkel Jensen3

No puedo cubrir este evento después de enterarme de que el precio de la Copa no sólo es el más alto de la historia en dinero, sino que estoy convencido de que ese precio incluye también las vidas de niños.
Hoy voy a volver a Dinamarca y no volveré a Brasil. Mi presencia sólo está contribuyendo a un desagradable espectáculo en Brasil. Un espectáculo en el que hace dos años y medio soñaba participar, pero hoy voy a hacer todo lo que esté en mi mano para criticar y dar a acoocer el precio real de la Copa del Mundo de Brasil.
¿Alguien quiere dos entradas para el Francia-Ecuador del 25 de junio?”
Y firma Mikkel Jensen, periodista danés independiente y corresponsal en Río de Janeiro.

Teddy bear


El Hospital Amaral Carvalho situado en la localidad de Jaú, a 300 kilómetros de São Paulo, ha desarrollado un juguete para hacer más fácil la estancia a los niños con cáncer, que permanecen allí ingresados y que viven separados de su familia.
Tras oírles decir que echaban de menos a sus padres, hermanos, abuelos y amigos, los médicos e integrantes del centro decidieron poner manos a la obra en busca de una solución que les acercase a esas personas y de alguna manera alegrara su estancia.
Así fue como nació Elo, un clásico oso de peluche que a través de la tecnología actual les lleva los mensajes de audio que padres, amigos y familiares graban vía Whatsapp. Una hermosa iniciativa que seguro que te emocionará.
En uno de los casas, -casi al final del video-, cuando Theó, un pequeño de cuatro años, recibe el oso al que bautiza con el nombre de Bery, le dice que necesitará un pijama para que así también pueda pemanecer ingresado con él.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Los peores genocidas de la historia III

4.-Pol Pot (Camboya)
Pol Pot, el nombre que el principal líder de los Jemeres Rojos tomó para sí (su nombre real era Saloth Sar), creó centros de reclusión con el fin de “buscar al enemigo oculto” dentro del Partido y continuar su política de exterminio de todo aquello que consideraba atentatorio al Estado. El más célebre fue el de Tuol Sleng. Sólo algunos datos acerca del mismo: En 1975 entraron allí tan solo 200 prisioneros. En 1976 fueron 2.250. En 1977 entraron 5.000. En 1978 otros 5.000. Con excepción de los altos mandos y de los miembros de dichas prisiones, nadie sabía que sucedía en su interior, pero los campesinos que vivían cerca de dichos lugares los llamaban en jemer “konlaeng choul ot cheng” que significa “el sitio en donde se entra pero no se sale”. Solamente siete de las 20.000 personas que fueron llevadas para ser “interrogadas” en Tuol Sleng sobrevivieron. Hoy el lugar, que fuera un prestigioso centro educativo antes de la guerra, es conocido como Museo del genocidio en Phnom Penh. Los “sospechosos” lo eran por razones tan sútiles como usar gafas, saber un idioma extranjero, tener un título universitario, haber trabajado en alguna oficina antes del 17 de abril de 1975 y otras cosas similares. Después de que el sospechoso era declarado culpable en casi todos los casos, era condenado a la pena capital, él y su familia e incluso amigos, y se conducía a uno de los llamados “campos de exterminio”.

En principio algunas fuentes señalaban diferentes cifras de los ejecutados durante el Régimen de Pol Pot. Los vietnamitas decían que habían sido 3 millones de personas, la CIA decía que eran entre 50.000 y 100.000 personas, pero actualmente, y de acuerdo a investigaciones más detalladas, se calcula en 2.000.000 las personas muertas bajo el régimen de los Jemeres Rojos. Unas 700.000 personas murieron de hambre y enfermedades, entre 400.000 y 600.000 fueron ejecutadas, 400.000 fallecieron en la Regularización Obligatoria y otras 300.000 por otras causas diversas, hasta hacer el total aproximado de dos millones de víctimas.
Tras la retirada de las tropas estadounidenses tanto de Vietnam del Sur como de Camboya, en Phnom Penh se instauró el régimen de Pol Pot, máximo líder de los jemeres rojos, quien lideraría el país hasta octubre de 1979. La aplicación literal del maoísmo y la declaración de una nueva era denominada Camboya Año Cero, dieron lugar al genocidio camboyano cuya discusión está todavía en boga. Entre las primeras medidas que el régimen de Pol Pot implantó en el país estuvieron la eliminación literal de los conglomerados urbanos y la declaración de los habitantes de la ciudad como enemigos del Estado, la desaparición de la moneda, el comercio, el mercado, las escuelas, la literatura, toda forma de arte, cultura, y las religiones. La aniquilación sistemática de la oposición con sus familias y todos los que a los ojos del Estado eran declarados enemigos, como por ejemplo aquellos que fueran o parecieran intelectuales, hicieron que se instalaran prisiones de tortura en algunas de las antiguas escuelas, de las cuales la más célebre se encuentra en Phnom Penh, denominada Tuol Slang, la "colina de la muerte", hoy conocida como "museo del genocidio". Así mismo, a unos ocho kilómetros de Tuol Slang, en las afueras de Phnom Penh, se conserva hoy uno de los innumerables campos de exterminio en donde eran asesinados los llamados enemigos del Estado con sus familias después de caminar en condiciones infrahumanas desde las cárceles.

La comunidad internacional guardó silencio alrededor de esta situación. Por otra parte, el régimen aisló completamente el país no permitiendo el ingreso de ningún organismo extranjero. Durante 1975 y 1979 Camboya se convirtió en el primer productor mundial de arroz, mientras quienes lo cosechaban morían de hambre y desnutrición. Tímidas denuncias se hicieron de parte de países como Australia, India y Nueva Zelanda, pero no fueron escuchadas. Fue sólo con la invasión del Vietnam en octubre de 1979 y el derrocamiento del régimen Pol Pot, que se empezó un lento y doloroso descubrir de la realidad que se estaba viviendo en Camboya.

Las Naciones Unidas comenzaron desde 1993 a presionar al nuevo estado para realizar el juicio por crímenes de guerra a los altos dirigentes de los jemeres rojos, pero por una parte los anhelos de paz de muchos, la negación sistemática de algunos intelectuales, especialmente extranjeros, de la realidad del genocidio, el temor de muchos otros a

denunciar, ha dado pocos resultados al respecto. Sin embargo, en junio de 2003, Hans Corell, jefe del Consejo jurídico de la Organización de las Naciones Unidas, firmó un convenio en Camboya con el gobierno que permite el establecimiento de un tribunal de genocidio. Dicho convenio fue el culmen de cinco años de negociaciones entre la ONU y el gobierno.

Las cifras de los muertos durante el régimen de Pol Pot son todavía inciertas, pero no son menores de dos millones de personas de todas las edades y condiciones, cerca de una cuarta parte de la población estimada de Camboya.

5.- Augusto Pinochet (Chile)

La violencia del golpe continuó durante el gobierno del Presidente Pinochet, admirador del dictador español Francisco Franco (a cuyo entierro asistió en noviembre de 1975).

Una vez que alcanzó el poder, los partidarios del gobierno derrocado fueron declarados «enemigos del Estado».

Gracias a la DINA, se introdujo como política de Estado la detención, tortura, asesinato, desaparición o exilio de quienes se hubiesen involucrado con el gobierno anterior, configurando el concepto de «terrorismo de Estado».

El general Sergio Arellano Stark realiza la llamada Caravana de la Muerte al recorrer el país en un helicóptero Puma para ordenar las ejecuciones sumarias a los detenidos políticos de alta connotación en los recintos militares. Se ejecutan a detenidos en Pisagua, La Serena, Cauquenes y otros lugares en el país. Sus restos son lanzados al mar o enterrados en lugares solo conocidos por los militares.

Se estableció una red de informantes para obtener datos que condujeran a la detención de comunistas y socialistas que hubiesen mostrado actividad en el gobierno derrocado.

También se hicieron llamados a través de bandos y comunicados conminando a aquellos que hubieren pertenecido al gobierno de la UP o estuvieran enlistados en los proscritos partidos Comunista y Socialista a que se entregaran voluntariamente a las comisarías y cantones del ejército a objeto de regularizar su situación, muchos detenidos desaparecidos creyendo en que no les iba a pasar nada, usaron esta vía.

Se estableció el toque de queda que perduraría hasta el 2 de enero de 1987, confinando primero a partir de las 21 horas y luego a partir de las 2 de la mañana, a los chilenos a quedarse en sus hogares. La generación de los años 1980 pasaría su juventud en las llamadas fiestas de Toque a Toque y la restricción de pensamiento político. La polarización introducida por el terrorismo de Estado en la sociedad chilena llevó a que el vecino denunciara a su vecino por actividades subversivas o ser simplemente simpatizante de la UP (Unidad Popular) y se les llamaba despectivamente Upelientos o Rojelios; a los simpatizantes pro-gobierno se les siguió llamando Momios o se acuñó el nombre de pinochetistas.

Las detenciones eran el pan diario y las redadas a poblaciones populares como La Victoria, San Ramón, La Legua en el sector sur de la ciudad (Santiago de Chile) concluían en masivos allanamientos, fusilamientos in situ, detenciones y enfrentamientos armados. Las fuerzas armadas como el ejército actuaban en los allanamientos de gran envergadura, para aquellos movimientos menores fue la rama de Carabineros asimilada al Ministerio de Defensa quienes mayoritariamente realizaron la mayor cantidad de operativos.

En sectores más acomodados como La Reina y Ñuñoa, las detenciones solo se llevaron por medio de la delación. La DINA disfrazó muchas ejecuciones de activistas antigobiernistas como enfrentamientos armados (Operación Albania, por ejemplo). El Estadio Nacional, el Estadio Víctor Jara (ex Estadio Chile), Peldehue, el bergantín goleta Esmeralda, Tejas Verdes y otros lugares sería conocidos como Centros de Detención.

El gobierno militar además adoptó como medio de deshacerse de aquellos personajes indeseables la expulsión, el exilio obligado y el asesinato de Letelier y Prats.La Comisión de Verdad y Reconciliación (conocida también como Comisión Rettig) mencionó 2.095 muertos y 1.102 «detenidos desaparecidos». Se estimuló la xenofobia para evitar ayuda exterior a los movimientos subversivos. La tortura fue también una herramienta común usada para combatir a los no partidarios del nuevo gobierno, como queda consignado en el Informe Valech sobre Prisión Política y Tortura (2005). Cientos de miles de chilenos abandonaron el país para escapar del régimen. En 1994 todavía permanecían en el exterior sobre 700.000 personas según la Oficina Nacional del Retorno.

Ambos dictadores tuvieron un rol clave en la Operación Cóndor. A pesar de su afinidad, el Conflicto del Beagle que enfrentó a ambos países estuvo a minutos de llevarlos a una guerra. La policía secreta, la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) (1974-77), fue otra de las herramientas de la dictadura. Fueron asesinados el general Prats el 30 de septiembre de 1974 en Buenos Aires y el ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Allende Orlando Letelier, el 21 de septiembre de 1976 en Washington, agriando las relaciones con el presidente estadounidense Jimmy Carter.También se organizó la conocida como Operación Cóndor, un plan para la cooperación mutua entre organismos de espionaje de diferentes dictaduras militares de Latinoamérica, para de esta forma continuar persiguiendo y asesinando a exiliados en Argentina o Paraguay.

En 1977, la DINA fue disuelta y se creó la Central Nacional de Informaciones (CNI), para reemplazarla en sus funciones. Su primer director fue el general Odlanier Mena.
El actuar de la CNI como organismo represivo fue notoriamente menos violento, aun cuando agentes suyos figuran involucrados en casos emblemáticos, como el asesinato del líder sindical, y presidente de la ANEF (Agrupación Nacional de Empleados Fiscales), Tucapel Jiménez, en 1982.

La represión y asesinatos internacionales no fueron sólo contra personas chilenas, sino que pueden incluir personalidades de la política internacional como el Presidente del Gobierno Sueco en 1986, Olof Palme, quien podría haber sido asesinado siguiendo la orden personal del dictador Pinochet, según apunta desde el diario "La Cuarta", en su edición de 7 de marzo de 2008, donde se dio a conocer que el periodista sueco Anders Leopold señala como supuesto autor del asesinato de Olof Palme a Roberto Thieme, ex dirigente del grupo paramilitar chileno de ideología nacionalista-fascista Patria y Libertad. Según Leopold, Thieme fue enviado por el que fue su suegro, Augusto Pinochet, para cometer el asesinato aún impune.